DEL 26 DE AGOSTO AL 2 DE SEPTIEMBRE DE 2026

ISLANDIA

Esther Pita y Raúl Moreno

En Islandia, la luz no confirma lo que ves, lo pone en duda. No cae desde arriba ni ordena las formas como esperamos. Llega de lado, se estira durante horas, se resiste a desaparecer. A finales de agosto el día aún es largo —larguísimo—, pero ya no manda. No hay noche cerrada ni sol de medianoche: hay un crepúsculo que no acaba. El ojo, acostumbrado a otros ritmos, pierde sus referencias. No querrá cerrarse a la hora de dormir, para seguir soñando

En Islandia el paisaje cambia sin avisar: los acantilados se convierten en colinas, el mar en un arenal negro, el viento arrastra el atardecer sobre las montañas con sus melenas de agua… Entonces nieva un rato. La tierra tiene lengua y es de hielo, el mismo que se deshace en el océano. Terminando el verano, el cielo puede encenderse de verde. Nadie te asegura una aurora boreal, pero caminaremos despacio para dejar espacio a la sorpresa.

La idea de este viaje es que la cámara no mande, sino que acompañe. Trabajaremos con lo que haya —frío, sol, viento, cansancio, silencio—, con una luz que no obedece y días que se abren y se cierran varias veces. Más que capturar Islandia, dejaremos abierto el obturador para que entre.

A QUIÉN VA DIRIGIDO EL TALLER

Este taller está dirigido a personas interesadas en la fotografía, con o sin experiencia previa, que quieran conocer Islandia a través de un viaje en grupo y con la fotografía como excusa. El recorrido se realizará en formato road trip, atravesando distintos paisajes y condiciones de luz. El taller no se centra en la técnica, sino en la relación entre luz, tiempo y paisaje, y en cómo el viaje y la experiencia compartida influyen en la manera de mirar y fotografiar.

ESTRUCTURA DEL TALLER

Dia 1 -Miércoles 26 de agosto- Primer Encuentro con la Tierra Oculta

Llegada al aeropuerto internacional de Keflavík y traslado al hotel.

Día 2 -Jueves 27 de agosto- Snæfellsnes: donde despierta lo Invisible

La península de Snæfellsnes es un lugar donde la realidad parece suavizarse, como si la naturaleza hubiese guardado aquí un secreto antiguo. Montañas cubiertas de musgo, playas de arena dorada y negra, acantilados habitados por aves, campos de lava que cuentan historias silenciosas y dominándolo todo, el glaciar Snæfellsjökull, puerta y guardián de mundos invisibles según viejas leyendas. Caminar y fotografiar en Snæfellsnes es hacerlo en un territorio que se siente sutilmente onírico. La luz cambia de forma constante, revelando paisajes que parecen surgidos de un sueño: iglesias aisladas entre la inmensidad, bahías donde el mar respira despacio, formaciones rocosas con siluetas que recuerdan criaturas mitológicas. No es solo un lugar para ver, es un lugar para percibir. Aquí, el silencio tiene matices, el viento trae historias y la tierra invita a moverse con calma.

El espíritu guardián del Snæfellsjökull.
Según el folclore islandés, se dice que el Snæfellsjökull es el hogar de un poderoso espíritu guardián que vigila la tierra y la protege del mal. Se cree que quienes escalan el volcán deben pedir permiso al espíritu antes de hacerlo para evitar cualquier desgracia.

La primera visita la dedicaremos a Kirkjufell, una montaña impresionante en la costa oeste.

Djúpalónssandur es una playa de arena negra donde las olas, las rocas y los restos de naufragios crean un paisaje casi místico. Además, visitaremos las fabulosas formaciones rocosas de Arnarstapi, donde daremos un paseo por sus acantilados y podremos disfrutar de este paraíso ornitológico en el que multitud de aves acuáticas nidifican en primavera y permanecen a lo largo del verano. De camino a nuestro alojamiento visitaremos Búðir, una pequeña aldea en el extremo suroeste de la península de Snæfellsnes. La colección de edificios antiguos que componen la aldea incluye una icónica iglesia negra, Búðakirkja, construida en 1848, y el popular Hotel Búðir, que fue reconstruido después de un incendio en 2001, tratando de mantener el aspecto original de la posada que había en este lugar durante muchos años.

 

Día 3 -Viernes 28 de agosto- En el corazón encendido de Islandia

En nuestro segundo día recorreremos el Círculo de Oro, sin duda el conjunto de visitas más popular de la isla por su gran proximidad a Reykjavík. Aquí conoceremos tres lugares imprescindibles en un viaje a Islandia:
Geysir, el famoso surtidor de agua que ha dado nombre a todos los géiseres del mundo y que actualmente se encuentra latente. Junto a él veremos a su “hermano” Strokkur, el cual emana con toda su fuerza cada pocos minutos y que podremos disfrutar varias veces durante nuestra visita.
Gullfoss o la “Cascada de Oro”, una de las cascadas más famosas de Islandia gracias a sus fabulosos saltos de agua que alcanzan los 32 metros de altura y su tremendo caudal.

Parque Nacional Thingvellir, sede del primer Parlamento islandés y por tanto un lugar de gran importancia nacional, donde se puede observar la separación de las placas tectónicas norteamericana y euroasiática. Proseguiremos nuestro viaje para poco a poco acercarnos al Norte de Islandia y descubrir así los grandes contrastes que la dorsal mesoatlántica nos ofrece.

Día 4 -Sábado 29 de agosto- La costa donde el mar cuenta leyendas

Seljalandsfoss es una de las cascadas más visitadas de Islandia, después de Gullfoss. Está situada a lo largo del río Seljalandsá, donde la vía fluvial cae en picado 40 metros sobre un acantilado. Seljalandsfoss permite caminar detrás de la cortina de agua, viviendo la cascada desde dentro, como si se atravesara un velo entre mundos. Su presencia suave y luminosa invita a detenerse, respirar y dejar que la magia haga el resto.

Skógafoss es una cascada imponente que cae con fuerza sobre un verde intenso, creando una nube de agua que a menudo revela arcoíris, como si fueran señales de otros tiempos. El camino que asciende junto a ella permite sentir su energía de cerca y, al subir, el sendero continúa entre colinas suavemente onduladas, casi como un paisaje nacido de antiguas leyendas. Allí, el agua, la luz y el rumor constante parecen susurrar historias de gigantes, viajeros y espíritus del valle. Sobre la playa de arena volcánica de Reynisfjara se asoma Dyrhólaey, un promontorio de 120 metros de altura que se adentra en el océano Atlántico.

Reynisfjara es una playa que impresiona desde el primer paso: la arena negra, el rugido del Atlántico y las columnas basálticas elevándose como un antiguo santuario natural. Aquí, la luz se vuelve más profunda, el viento trae historias y el horizonte parece infinito. Caminar por la orilla es sentir la fuerza primigenia de la tierra y el mar, un territorio donde la naturaleza habla con voz antigua.

Los Reynisdrangar, esas formaciones que emergen desde el agua, guardan leyendas de trolls convertidos en piedra, sorprendidos por el amanecer mientras intentaban arrastrar un barco a la costa. Y es fácil creerlo. Hay algo en el ambiente que mezcla lo real con lo mítico, como si el tiempo se detuviera un instante para dejarte observar.

Fotografiar aquí es buscar el equilibrio entre la grandeza y el detalle: el oleaje poderoso, la textura de las rocas, la niebla salada que se eleva. Es un lugar para caminar con respeto, para escuchar, para sentir. Es un encuentro con el lado más profundo y misterioso de Islandia.

Día 5 -Domingo 30 de agosto- Donde el Hielo Revela su Luz

El Parque Nacional de Skaftafell ofrece diversas actividades como trekking por cascadas impresionantes.

Svartifoss es una cascada enmarcada por columnas de basalto oscuro que le dan un carácter casi escultórico. La caminata para llegar hasta ella es suave y agradable, atravesando senderos rodeados de vegetación, pequeños riachuelos y vistas que invitan a detenerse. Al llegar, el contraste entre el agua blanca cayendo y las rocas negras crea una escena única, ideal para contemplar y fotografiar con calma.

Jökulsárlón es un lugar donde el hielo y el agua se encuentran en una calma casi mágica. Pasear por sus orillas permite observar cómo los icebergs cambian de forma y color con la luz, creando un paisaje que nunca es igual. Para la fotografía, es un escenario vivo: reflejos perfectos, contrastes intensos y amaneceres que pintan el hielo de tonos dorados. Allí, el silencio, el crujido del hielo y la presencia de focas o aves invitan a detenerse y simplemente sentir.

Diamond Beach es una playa donde el negro volcánico contrasta con fragmentos de hielo que brillan como diamantes bajo la luz. Pasear por ella es encontrar esculturas naturales cambiando a cada ola, un escenario perfecto para fotografiar y dejarse sorprender.  

Día 6 -Lunes 31 de agosto - Territorios que hablan en silencio

Eldhraun es un océano de lava antigua cubierto por un manto de musgo que parece respirar. Caminar por él es adentrarse en un paisaje que roza lo irreal, donde cada relieve cuenta una historia de fuego detenido en el tiempo. La luz se desliza sobre sus texturas como si las despertara, cambiando el paisaje a cada paso y ofreciendo infinitas posibilidades para la fotografía. Allí, en ese silencio acolchado, surge una sensación de misterio ancestral, como si la tierra guardara aún el eco del volcán que la creó.

El cañón Fjaðrárgljúfur es uno de esos lugares donde la geología parece haber trabajado con la delicadeza de un artista. Al oeste de Kirkjubæjarklaustur, este profundo corredor de roca ha sido esculpido durante miles de años por el río Fjaðrá, que aún serpentea al fondo como un hilo de vida antiguo. Sus paredes verdes, sus curvas imposibles y la luz que se filtra desde lo alto crean un escenario que parece suspendido entre realidad y mito.

Sólheimajökull es un glaciar donde el hielo adopta formas que parecen talladas por la propia luz. Sus tonos azules, grises y blancos revelan capas de tiempo detenido, como si cada estrato retuviera un instante distinto de la historia de la tierra. Caminar junto a sus grietas y lenguas heladas es acercarse a la fuerza silenciosa del planeta, a un territorio donde el frío habla en susurros y el paisaje se siente a la vez mágico, místico y primordial.

Día 7 -Martes 1 de septiembre- Donde la tierra guarda memoria y fuego

Keldur es una de las granjas más antiguas del sur de Islandia, donde el tiempo parece haberse detenido entre techos de césped que se funden con la tierra. Estas casas, construidas siguiendo la tradición medieval, muestran cómo los habitantes aprendieron a convivir con un clima riguroso, creando refugios semienterrados que protegen y abrazan al mismo tiempo. Mencionada en antiguas sagas islandesas, Keldur no es solo un vestigio arquitectónico: es un testigo silencioso del pasado rural, un lugar donde cada piedra y cada tejado verde guardan historias de vidas que supieron leer y respetar la fuerza de la naturaleza.

La península de Reykjanes concentra el mayor número de calderas activas de Islandia siendo la región que más actividad volcánica presenta. Entre ellas destaca la caldera volcánica de Grindavík, entrando en erupción hasta en 6 ocasiones en 2024 o los campos de lava creados en el verano de 2021 por el famoso Volcán Fagradalsfjall el cual estuvo en erupción durante varios meses. Esta constante actividad, hace que el paisaje presente un contraste continuo de colores y formas, adornado por cráteres volcánicos, fumarolas humeantes, lagos y montañas. Fue declarado Geoparque por la UNESCO en el año 2015.

Día 8 -Miércoles 2 de septiembre- Último día

Día de traslado al aeropuerto desde tu hotel. Dependiendo del horario de tus vuelos, puedes tener tiempo para terminar de visitar la ciudad o para realizar una actividad opcional.

El traslado se realizará con un mínimo de 3h. antes de la salida del vuelo.

Este viaje no concluye cuando abandonamos Islandia. Algo de ella —quizá una luz inclinada, un murmullo del mar contra la roca, una sombra que parece moverse en el borde del campo de visión— permanece con nosotros. Lo oculto nunca se revela del todo, pero deja huellas: en la forma en que observamos, en la paciencia con que esperamos, en la suavidad con que volvemos a mirar lo cotidiano.

 

QUÉ NECESITAS TRAER

  • Mochila de día

  • Bolsa de viaje o maleta con ruedas 

  • Neceser con artículos de higiene personal

  • Botas de trekking o zapatillas deportivas resistentes (mejor si son Gore-Tex)

  • Pantalones impermeables o Gore-Tex

  • Chaqueta impermeable o Gore-Tex

  • Chaqueta aislante de capa intermedia (plumas ligero)

  • Jersey de lana o similar

  • Camiseta de algodón

  • Pantalones cómodos o de trekking

  • Gorro, guantes y bufanda

  • Trajes de baño

  • Toalla

INCLUYE: 

  • Traslados desde/hacia el aeropuerto Internacional de Keflavik.

  • 7 noches de alojamiento en habitación doble con baño privado.

  • Desayunos en todos los alojamientos.

  • 1 cena (a cocinar en alojamiento)

  • Guía-conductor de Arctic Yeti en español durante los días de ruta.

  • Asistentes fotográficos Esther Pita y Raúl Moreno.

  • Todas las excursiones mencionadas en el apartado.

  • Vehículo exclusivo para el grupo en los días de ruta.

  • Tasa de actividades turísticas Islandia.

    El precio está calculado para un grupo de 10-12 personas con una preparación cuidadosa del recorrido, logística flexible, alojamientos bien situados y trabajo diario sobre las imágenes.

PRECIO: 3425€ 

Para reserva de plaza se requiere un depósito de 200€